Fotografía... ¿Es un pasatiempo o una profesión?

Dated: 23 de febrero de 2014

En nuesto rincón del mundo, tener un pasatiempo o una profesión, provoca diferentes puntos de vistas y percepciones de la habilidad de una persona y su actitud hacia su trabajo.

Desde la perspectiva de la sociedad, en particular aquellos del mundo del arte y de la cultura, ser un profesional es todo. Si usted le dice a alguien que es un aficionado, la gente percibirá que usted no se encuentra en una etapa “seria” de su aventura artística y su trabajo no es considerado con seriedad. Sin embargo, es muy sencillo olvidarse de que todos empezaron su viaje creativo como aficionados y esta es una etapa muy importante para alguien que desea explorar su creatividad.

El pasatiempo del aficionado es una escapatoria amable que permite a cualquier persona creativa y curiosa explorar el mundo de una nueva forma. Durante este periodo el fotógrafo está al comienzo de una relación floreciente con su cámara fotográfica, consiguiendo dominar las técnicas para producir fotos de impacto que reflejarán su visión imaginativa. El aficionado busca el conocimiento, la experiencia, mejores resultados y el prestigio de ser reconocidos por su trabajo.

Una de las diferencias fundamentales entre el aficionado y el profesional, es que uno es reconocido y recompensado por su trabajo, y el otro todavía espera el aprecio del resto.

Determinar la diferencia entre el fotógrafo profesional y el fotógrafo aficionado es una materia de estudio que ha sido discutida por muchos escritores que han puesto los estánderes para cada uno. Aunque personalmente descarto aquellos que apoyan y elogian al profesional y a su vez ignoran el hecho de que también los profesionales han sacado grandes fotografías al principio de sus carreras, y que en algunos casos estas primeras fotografías se convertirían en hitos que no superarían en las etapas posteriores de su búsqueda de fotografía.

Hay también muchas ideas equivocadas sobre el fotógrafo profesional a la hora de escoger la calidad y el tipo de su cámara fotográfica. La gente generalmente cree que las cámaras fotográficas caras y sofisticadas forman excelentes fotógrafos, la cierto es que puedes sólo juzgar el fotógrafo por la calidad de sus fotografías.

Un fotógrafo aficionado saca fotos que reflejan su propio sentido de la belleza, utilizando sus ángulos favoritos para expresar lo que percibe como el mejor paisaje. Sus fotos pueden alcanzar altos niveles artísticos y pueden ganar también algunos premios, pero aun así esto no lo convierte en un profesional.

El fotógrafo profesional es conocido por su gran habilidad técnica que le permite captar el secreto de una fotografía excelente.

Cuando un fotógrafo hace fotos por pasatiempo, su cámara fotográfica trabaja aleatoriamente para hacer descubrimientos. En persecución de esto el aficionado puede cometer muchos errores que enriquecen la experiencia, accidentes felices que producen un imaginario maravilloso. Mientras que el fotógrafo profesional tiene una especial identidad artística que le permite ser creativo con su cámara fotográfica y sus herramientas. Esto es lo que los separa.

El profesional comete menos errores, y tiene la habilidad de evaluar la materia de estudio, la luz y el equipamiento para conseguir los resultados deseados.

 

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Su capacidad para evaluar su materia y herramientas define su estado.
 

 

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